Abogado1: Teodoro es socio de una de las firmas más renombradas y un gran especialista en operaciones de fusiones de empresas. Le acaban de encargar la valoración de una de las fusiones más relevantes en éste 2025 para el sector de telecomunicaciones.

Teodoro está sentado en su despacho en su casa en las afueras de la capital, donde dispone de todo lo necesario para realizar su trabajo. Un ordenador, conexión de fibra óptica, Internet, COM_IP (el sistema de comunicaciones por IP), su asistente personal de Lawdle y su entorno tranquilo y sosegado.

Teodoro ha conseguido ganar la subasta del contrato que una de las firmas había colocado en la plataforma de contrataciones grandes, donde sólo algunos despachos y abogados de renombre tienen acceso.

Teodoro se dirige a la figurita verde que tiene encima de su escritorio y ordena: “Me puedes buscar todos los procesos de fusiones en Teleco de los últimos años por encima de los 1.200 millones. También necesito una valoración del éxito empresarial de ellas y un análisis de los puntos más complicados en el proceso. Me sirve cualquier documento con fuentes de solvencia. Ah, y también necesito una lista de todos los especialista que han intervenido en estos procesos.”

En apenas 10 minutos su pantalla se llena de documentos y Lawdle le pregunta por los criterios concretos que quiere aplicar al análisis.

Abogado 2: Mientras tanto, en su despacho en un céntrico centro de negocios esta Liliana arrimada a la pantalla de su ordenador, donde acaba de subastar un caso de defensa penal en un robo con violencia. Su cliente será la acusación particular.

Liliana también tiene un Lawdle encima de su mesa. El suyo es una bola pequeña que representa un balón de baloncesto. “Necesito los casos de robo con violencia de los últimos tres meses en Logroño. Un listado de los juzgados donde puede caer el caso y un análisis de las sentencias que han emitido en casos similares. Ah, y también las referencias de un tal xxx, el presunto autor.”

Liliana tiene en pocos minutos un perfil de los jueces de Logroño, sabe que en dos juzgados hay sentencias que limitan mucho las demandas de las víctimas y que el presunto autor ya había sido condenado dos veces con anterioridad.

Abogado 3: Gerardo es el General Council de una multinacional de seguros. En la reunión de la mañana la dirección había planteado unos nuevos tipos de seguros de vida con grandes rendimientos para los contratantes. El consejo le ha encargado la evaluación de los riesgos, los posibles modelos de contratos y las condiciones para la plataforma de contratación de éstos productos.

Gerardo no necesita tanto a Lawdle como sus compañeros de profesión. El tiene que tirar de su equipo de especialistas, y así convoca a su equipo a unirse a su sala de reuniones virtual.

En menos de cinco minutos están todos conectados, el analista de proyectos, los dos project manager, dos de los paralegals, que estaban en el pool de disponibles, dos de los abogados con capacidad de asumir nuevos proyectos, también indicado en el pool y la resource manager del departamento.

Gerardo lanza la primera pregunta: “Podemos hacer el proyecto inhouse o creéis que hay que externalizarlo. Os pido una valoración básica para dentro de una hora, por favor.”

En apenas 60 minutos tiene una propuesta de ejecución del proyecto del analista y del project manager, que favorecen una solución inhouse de una buena parte del trabajo: la redacción de los contratos se puede automatizar e irá a un Legal Service Provider a través de la plataforma de contratación de la aseguradora, con cálculo de costes y plazos, se entiende. El risk assesment, se debería hacer inhouse, siempre y cuando la resource manager lo encuentre factible económicamente.

Gerardo mientras tanto había estado mirando los datos de un proyecto similar con un producto de las mismas características. Basándose en estos datos, tiene claro que cambiará el despacho que llevó el trabajo especializado. Han tardado mucho en las entregas, su plataforma de comunicación e intercambio con el cliente ha sido mala y prácticamente incombatible con el propio.

Para ir por lo seguro, Gerardo manda el briefing a los consultores de procesos externos, para pedir un plan para el proyecto.

No sé si con estos ejemplos, y podemos inventarnos miles más, acertamos en nuestra bola de cristal, pero más o menos en 10 años la contratación y el ejercicio de la abogacía habrá cambiado tanto, que no lo reconocería ni su “madre”. Los grandes gurús como Richard Süsskind o Jordan Furlong nos llevan ya unos cuantos años alertando.

Las nuevas tecnologías, y que conste que no hablo de Redes Sociales, Burofax, Lexnet, etc., sino de plataformas de comunicación, de cogeneración de documentos, de gestión de conocimiento online, etc., junto a la inteligencia artificial crearan grandes competidores automatizados para gran parte del trabajo de los abogados. Y las formas de “delivery” de los servicios legales de los despachos cambiarán radicalmente.

Süsskind ya nos presentó en su Tomorrow´s Lawyers, las nuevas profesiones que deberían salir en nuestro sector, que todavía no sabe lo que es el Legal Proyect Management, o otras palabrotas inglesas con matter management, e-discovery, etc. Jordan Furlong, otro de los “futurólogos” legales, acaba de publicar una Guía de viajes a través del paisaje legal del futuro con muy interesantes propuestas para los futuros abogados.

Quizás el más pragmático sea Karl Chapman, CEO de River View Law, un despacho de abogados del futuro, que se basa en las tres grandes patas tecnología, inteligencia artificial y organización del trabajo en procesos desgranados, junto a una perfecta comunicación con el cliente. Además es un despacho cuyo CEO no es abogado, que tiene accionistas y ni la mitad de los empleados son abogados. En River View Law avanzan el futuro practicando una abogacía diferente de todos los demás.

Y el último en el club, Oliver R. Goodenough, director del Centro de Innovación de la Vermont Law School, acaba de pronunciar una eminente ponencia en la conferencia de Future Law de CodeX, The Stanford Center for Legal Informatics, donde también desgranó las tres fases de evolución de la tecnología en el sector legal.

De todos los autores hemos incluido referencias para poder seguirlos en directo y en vivo, y sobre todo hay un enlace a la conferencia en Stanford, con videos de las ponencias que deberían ser obligatorios.

Todos los expertos coinciden en las tres fases de innovación de la tecnología para el sector legal que conllevarán cambios disruptivos y finalmente a un nuevo sistema.

En Fase 1.0 la tecnología fortalece y ayuda a los abogados en sus tareas dentro del sistema actual, con innovación sostenible como buscadores, e-dicovery programas, programas de gestión, de procesamiento de textos, o programas de facturación.

En Fase 2.0 LegalZoom, Rocket Lawyer, etc. y empresas como River View Law ya están de pleno en esta fase.

En Fase e 3.0 Modria, de crear modelos, y ejecutar tareas complejas cambiarán el sistema por completo. El profesor Goodenough sostiene que se puede incorporar “smart security” en muchos sistemas, que ya se ocupan automáticamente del compliance, etc.

Los expertos coinciden que seguirá habiendo mucha resistencia en el sector para admitir el cambio del 1.0 al 2.0, mientras se prepara el 3.0. Estarán coexistiendo los tres mundos hasta que la disrupción elimine a los actores que ya no encajen en el sistema.a.

Los consejos para los abogados de mañana son claras: Hay que abrirse de horizontes, adquirir nuevos conocimientos, ser flexible y seguir siendo abogado, con las principios fundamentales de integridad, profesionalidad, cuidado, percepción, consejo y servicio, dice Jordan Furlong en la introducción a su “Guía de Viaje al nuevo paisaje de sector legal”

Desde el punto de vista de un intruso a éste sector, es obvio que hay que asumir con la mayor celeridad el reto con una formación universitaria de los abogados en muchas otras materias que no sea la ley. Necesitáremos knowledge workers, trabajadores de conocimiento y la oferta de carrera del Legal IT, legal process manager, etc.

Les dejo con unas cuantas referencias para profundizar en lo que me lleva a título personal fascinado.

Reading List (con hipervinculos):

Karl Chapman: Walking with the new legal giants

Jordan Furlong: “Visit Legal: Your Travel Guide to the New Legal Landscape

Richard Süsskind: Tomorrow’s Lawyers: An introduction to your future

Thomson Reuters: From filing cabinet to tablet

Winmark Looking Glass Report 2015

Jomati Consultants: ‘Civilisation 2030: The Near Future for Law Firms’.

The NetLawMedia Partner Magazine: British Legal technology forum 2015

CodeX Stanford Hosts Third Annual #FutureLaw Conference

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