Proteger nuestra reputación es en los tiempos de la comunicación a través de los medios sociales uno de los mayores retos de una organización.

Críticas infundadas, mensajes distorsionados, ataques mal intencionados son un gran peligro para la reputación y para la existencia de una organización.

Proteger la reputación se basa en una escucha activa en los canales de comunicación y en unos planes de contingencia de noticias negativas bien definidas.